Pronóstico reservado [#4]: De humanos engañosos y obsesivos (I)


Los finales de temporada y los breaks que hacen las series, determinan gran parte de su fuerza. Además, son un termómetro para saber cuánto conocen a su público, según cuán tensas pueden dejar las situaciones, para que las personas se enganchen y estén a la expectativa, con facilidad.

Grey’s Anatomy ha demostrado en su historia, que son expertos en esto. Cuáles, sino los capítulos de este programa para dejarlo a uno sin uñas en una season finale. Sinceramente, una de las cosas que me mantiene pegado al televisor es la simple curiosidad de: ¿hacia dónde irá la creatividad de sus guionistas, esta vez?

La última vez que habíamos visto a los doctores del Seattle Grace, Meredith y Karev estaban en medio de la carretera y se encontraron con una familia que acaba de tener un accidente. La abuela, la mamá y el papá estaban en malas condiciones o ya habían muerto, y solo quedaron tres hijos. La mayor de ellos, apenas cumplía los 18 y fue la que le tocó lidiar con decisiones importantes y el devenir de sus hermanos.

Por otro lado, Henry, el esposo de la Dra. Altman, acababa de morir en las manos de Cristina, quien se vino a enterar que era él, ya cuando estaba muerto. Hunt decidió mantenerle esto en secreto a Altman, hasta que ella terminara una operación.

Las personas engañamos, todos los días. Creo que en la mayor parte de nuestras interacciones sociales, tenemos que asentir cuando no queremos o decir cosas que se quieren escuchar, y que en realidad no corresponden a lo que pensamos.

Así le pasó a Cristina, quién tuvo que soportar una operación junto a su superior, sin decirle que ya no tenía esposo vivo.

Las situaciones por las que la hicieron pasar, y a los demás médicos que sí conocían la verdad, con Altman, fueron bastante incómodas para los espectadores. Soportar verla reír y cantar a todo pulmón, mientras en el otro quirófano organizan al difunto, es simplemente desolador.

Toda una obra dramática, con banda sonora propia, que lo hace debatir la ética de estos doctores. La intranquilidad de la mentira, mantiene una tensión única en este capítulo, la eleva y la hace protagonistas. Ver a Owen Hunt, estresado por sus desiciones, Kepner con ojos de cachorro acabado de regañar al ver a Altman, o a Cristina sin saber qué hacer, solo reafirman que el show está lleno de actores habilidosos y guionistas ingeniosos.

Por otra parte el capítulo ‘Suddenlyterminó con un momento esperado, desde hacía rato, el regreso de Zola a los brazos de los Sheperd-Grey y el nuevo rumbo que emprende este matrimonio.

Obsesivos y humanos

Para el siguiente capítulo, ‘This Magic Moment’, Meredith comparó el trabajo de los doctores con el de una orquesta que está a punto de empezar un espectáculo, en un símil muy acertado. La situación: docenas de profesionales se reunieron para operar un par de bebés siameses.

Tengo la impresión que en este episodio vimos obsesiones al cien. La obsesión de Robbins, para que todo salga perfecto, como ella dice, en esta operación de sumo cuidado; la obsesión de Miranda Bailey, para mantener a Ben, en la raya, alejado de los temas personales, con Grey como escudero. O la obsesión que más me gustó: la de Teddy, pidiéndole a Cristina que repitiera una y otra vez, el procedimiento en la operación de Henry, que resultaron en unas incómodas pero fascinantes escenas.

Cuando estamos en momentos de tensión, de nervios, de extremos, muchos tendemos a obsesionarnos. Muchas veces se requiere un grito como el que Kepner dio, para reaccionar, para volver. Casos extremos y soluciones extremas. Pero aún así, unos escuchan, otros no.

Aunque el caso de los siameses fue importante, para mí hubo mucha acción por fuera de ese quirófano, con la historia de los padres de los niños, el trato de Teddy con Hunt y Yang, y las enseñanzas de Webber a Karev. Por otro lado, parece que Lexie y Mark tienen una relación pendiente por continuar, pero ninguno de los dos toma iniciativas. Hay que esperar a ver en qué evoluciona esta pareja.

De estos dos primeros episodios del año, se destacan los momentos #poorteddy, que en verdad fueron muy fuertes, y le dieron una nueva dimensión a este personaje. Ya con su partida, me di cuenta que sí hace falta Henry, pero estoy a la expectativa de ver cuál será el nuevo destino de Altman, que estaba muy enfrascada con la historia que llevaban.

Grey’s está trayendo al máximo la calidad de sus actores. Con una base tan grande como la que tienen ahora, un reparto de muchos protagonistas, vale la pena ver la evolución y la transición de las grandes historias entre los personajes. Lo dramático le está llegando a cada uno, a su tiempo, mientras que otros van descansando de los dolores de cabeza y las lágrimas.

Unos, sí se quedan con ellos. Tal como el matrimonio Hunt-Yang que no han logrado soldar una verdadera paz.

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