
Esta es la última entrega de la historia con la que concluimos por qué el regreso de Katherine Heigl es imposible. Y si crees que lo que viste en la primera, segunda y tercera parte fue poco, pues aún hay más. En diciembre la revista Forbes la escogió como la actriz menos rentable de Hollywood, porque según dicen, cobra más de lo que vale. Y hace apenas unos días fue nominada a Peor actriz en los premios Frambuesa que entregan, un día antes de los Oscar, los galardones a lo peor del cine.
Ahora, sin más rodeos, cerremos la historia con las palabras de Shonda Rhimes en el programa de Oprah Winfrey. La conductora le preguntó por el escándalo desatado en el 2008 cuando Heigl retiró su nombre de la carrera por el Emmy diciendo que no le habían dado una historia lo suficientemente potente como para competir. Rhimes dijo que estaba sorprendida por las declaraciones de Heigl, pues según afirmó, fue la actriz la que pidió una carga más ligera para dar cabida a su trabajo en el cine.”En cierto nivel, no me sorprendió. A veces la gente no se muestra como son en realidad”. Rhimes concluyó diciendo que ese mantra lo ha cargado a través de los años. “Me ha servido para bien”.
Esa respuesta fue suficiente para cerrar el tema. No había más que preguntar porque el desengaño de la guionista por la actriz fue demasiado evidente. Y por todas las razones que expusimos en las cuatro entradas de esta historia es que consideramos imposible el regreso de la actriz. Si bien el personaje de Izzie era grandioso y hace mucha falta en la serie, los conflictos de la vida real parecen ser más fuertes.









