
¿Qué tiene Anatomía de Grey para ser un éxito descomunal tanto en su país de origen como en otros tantos? Este éxito, que ha propiciado remakes en lugares como Corea, España (por mucho que se empeñaran en decir que MIR era una serie original) y próximamente en Latinoamérica, se basa principalmente en un endiablado ritmo que sólo es capaz de aburrir al que se empeñe en aburrirse, unos personajes fácilmente identificables y unas tramas con las que cualquiera puede sentir simpatía. Pero, sobre todo, gracias a sus numerosas actrices y actores.
Desde el comienzo, la creadora Shonda Rhimes esperaba que el largo reparto coral, que ahora alcanza los más de diez miembros, mantuviese la serie fresca. “Cuando empecé con el piloto, trataba sobre un grupo de gente joven y gente que les enseñaba, y luego simplemente evolucionó,” dice Rhimes. “En la primera temporada, sólo contábamos las historias de los internos y sus relaciones. Lo seguimos haciendo, pero a mayor escala, ya que la serie se ha extendido ahora a un punto donde contamos historias completas sobre personajes como Bailey, algo que nunca hicimos en la temporada uno.”
Crear historias alrededor de Miranda, el Jefe o nuevos personajes como Sloan, Lexie o Callie tiene sus ventajas. Cada uno trae nuevos conflictos a los personajes ya existentes, lo que previene a la serie de volverse muy dependiente de cualquiera de sus personajes centrales. Esta interesante técnica ya se ha visto exitosa en la ya finalizada Urgencias, innegable fuente de inspiración de la serie. “Para mantener a una serie con vida, tienes que ser capaz de adaptarte y ser flexible para imaginarte nuevas formas de introducir nuevos personajes de los que se va a preocupar la gente,” continúa Mamá Shonda.
“Cada temporada es ligeramente diferente a las demás,” añade otra de las productoras de Grey’s, Betsy Beers. “Los personajes crecen a ritmos diferentes. Hay algunos a los que llegas a conocer muy deprisa, como Meredith; y luego hay gente como Alex, al que nos queda por conocer.” Sobre la nueva incorporación, la del escamado Dr. Owen Hunt, Beers dice: “Sólo estamos arañando la superficie con él. ¿No sería interesante llegar a conocerle?”
La directora de casting Linda Lowy, que lleva con la serie desde el principio, dice que la clave para conseguir a los actores adecuados es ver si encajan en el “mundo de Grey’s.” ¿El mundo de Grey’s? “Necesitan ese determinado tipo de humor: no demasiado melodramático, ni tampoco muy divertido, en plan sitcom. Tiene que ser a lo Grey’s,” dice Lowy.
El crítico del Chicago Tribune, Maureen Ryan dice que “los miembros originales eran gente cuyas caras ya habías visto antes, pero no eras capaz de decir quiénes eran. Cuando no estás abrumado por sus trabajos previos, es lo ideal. Quieres saber qué están haciendo, quieres que tengan química con sus compañeros, y quieres meterte en la historia.”
Rhimes, Beers, Lowy y sus colegas John Brace y Will Stewart quieren coger a los actores adecuados para personajes recurrentes y estrellas invitadas. “Nuestros mejores momentos son cuando traemos a alguien que ya tiene una relación previa — como Addison, Mark Sloan o Lexie, — gente que ya está metida en la historia,” dice Rhimes. “No podría decirte a cuánta gente vimos para el papel de Lexie Grey. El hecho de encontrar a la persona adecuada es extremadamente complicado, pero cuando lo consigues, es mágico.”
Algunos roles están hechos para actores específicos. “Estaba buscando una novia para George, pero estaba en los primeros estadios, así que no tenía ni idea de lo que estaba buscando,” recuerda Rhimes. Hasta que conoció a Sara Ramírez. “Llegué a modelar el personaje alrededor de esta persona que quería tener en el reparto.” Algunos invitados han calado tan bien que se han convertido en fijos. Kate Walsh fue contratada en un principio para unos pocos capítulos, pero rápidamente se hizo regular y pronto adquirió su propio spin-off, Private Practice. “No te puedes olvidar de McSteamy,” dice Lowy, “Lo cogimos para un episodio, y creo que todas las mujeres del país se volvieron locas. Todo el mundo hablaba de él, por lo que decidimos hacerle fijo.”
Sin embargo, no todos los personajes son igual de afortunados. “Han cometido algunos errores,” dice Ryan. “Mary McDonnell (como la Dr. Dixon, que sufría el Síndrome de Asperger) es una de las mejores actrices de cine y televisión de la actualidad, pero no estuvimos en absoluto a la altuta con su trama.”
Ryan también apunta otros personajes que estuvieron recientemente, como la Sadie de Melissa George o Hahn, interpretada por Brooke Smith. Ambas sufrieron abruptas salidas. “Pero ha habido más éxitos que fracasos,” se consuela Ryan. “Kevin McKidd es un caso de éxito, por supuesto. Cogen a alguien como Kevin McKidd y eso hay que verlo.”
“Mira las interpretaciones y los increíbles actores con los que hemos trabajado, la forma de la que interactúan,” finaliza Beers. “Es su química y su carisma la que hace que la audiencia los vea semana tras semana.”